2 respuestas

  1. Carito
    mayo 18, 2018

    Yo creo que hay vergüenzas y vergüenzas. Están las vergüenzas zonzas, las que no valen la pena, las que son solo vergüenza para uno y los demás ni se enteran y las peores de todas: las vergüenzas oportunas. Esas que te atacan a los cachetes y ante la que el resto no puede más que sentir vergüenza ajena. En mi caso, la ultima fue por hablar más rápido que pensar. Y con eso quedar en la historia de la boludez, en un lugar privilegiado. Donde aún están resonando frases de mi vergonzosa autoria desde hace muchos años….

    «… Y la cabeza????»

     

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    • La tintorera
      La tintorera
      mayo 19, 2018

      Jajajaja! Me hiciste el día con esa frase! Esa iría a la Vitrina de la Vergüenza. Son pequeñas perlitas que se exhiben, pasan a ser de dominio público y no hacen más (ni menos) que ponerle color y decorarnos la vida.

       

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