LA PEOR CITA DE MI VIDA

Once de la mañana. Segunda tanda de mate mirando por la ventana y esperando que se largue un diluvión que me reconfirme que no hay necesidad de salir esta mañana. No. No es que no sea lindo Moscú ni nada de eso pero necesito hacer un poco de “casa”, y considerando que ésta es una…

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