Despierta Cuba

Lo primero que perdí al llegar a Cuba fue ese globo grande, rosado, bien infladito y tan saludable que se veía lleno de ilusiones. Unos minutos en el aeropuerto de la Habana y salió volando, lejos y bien alto, obligándome a olvidarlo. Ay Cuba, Cuba. Siempre he dicho que quería conocerte. Quizás fuiste el único…

Seguí leyendo