Alfonsina y el mar

Alfonsina baja la cabeza, pone sus manos sobre su rostro tratando de parar la luz hacia sus ojos y con ello todos los estímulos externos que recibe; se quiere aislar. Unas cuantas respiraciones profundas y hace callar todas las voces que la paralizan. Está sola con el viento y sus pensamientos. Ha logrado apaciguarlos pero…

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